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Cómo catar aceite de oliva en casa, paso a paso

El método de los paneles oficiales traducido a una cocina: un vaso, la mano como calefactor, el sorbo aspirado y una tabla para apuntar. Amargor y picor son virtudes.

Por Andrés Henrichsen7 min de lectura
Cómo catar aceite de oliva en casa, paso a paso
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Catar aceite en casa no necesita una sala de cata ni formación: necesita un vaso pequeño, calentarlo con la mano y saber que el amargor y el picor son virtudes, no defectos. En diez minutos distingues un aceite vivo de uno cansado.

Lo que sigue es el método oficial de los paneles de cata traducido a una cocina. No convierte a nadie en catador acreditado, pero usa los mismos gestos y el mismo vocabulario, que es lo que permite comparar dos aceites en serio en lugar de decidir por la etiqueta.

Lo que necesitas (y su equivalente casero)

El material de una cata oficial está normalizado por el Consejo Oleícola Internacional, que fija hasta la forma de la copa. Casi todo tiene sustituto doméstico razonable.

Material oficial Para qué En casa
Copa normalizada de vidrio azul oscuro Concentrar los aromas y ocultar el color Vaso pequeño de cristal, de boca estrecha
Vidrio de reloj como tapa Retener los volátiles mientras se templa Un platito o la palma de la mano
Placa térmica a 28 °C Liberar los aromas sin cocinarlos Girar la copa entre las manos 4 o 5 minutos
Unos 15 ml de muestra Cantidad suficiente para oler y sorber Una cucharada sopera
Rodaja de manzana y agua Limpiar la boca entre muestras Lo mismo, sin sustituto

La temperatura importa más de lo que parece. Los aromas del aceite son compuestos volátiles: en frío no salen y en caliente se atropellan. Por eso la norma fija 28 °C, un par de grados por encima de la temperatura ambiente típica de una casa.

Por qué la copa es azul y el color no cuenta

La copa de cata es de vidrio azul oscuro a propósito: para que el catador no vea el color del aceite. No es una excentricidad, es control de sesgo. El color del aceite depende de la variedad, del punto de maduración de la aceituna y de la clorofila que arrastre, y no dice nada sobre su calidad. Hay aceites excelentes de color oro pálido y aceites mediocres de un verde intenso.

En casa la traducción es sencilla: cata con los ojos cerrados, o sirve en vasos opacos. Si miras el color antes de oler, ya has decidido.

Los cuatro pasos, en orden

1. Templar

Sirve una cucharada en el vaso, tápalo con la palma y gíralo entre las manos durante cuatro o cinco minutos. El calor de la mano es suficiente. Sin este paso el aceite huele a poco y la cata se vuelve una adivinanza.

2. Oler

Destapa y acerca la nariz al borde, con inspiraciones cortas. Busca a qué te recuerda antes de buscar un nombre técnico: hierba recién cortada, tomate verde, hoja de olivo, manzana, alcachofa, almendra, plátano. Todo eso es frutado, y es el primer atributo positivo. Un aceite que no huele a nada ya te ha contado lo esencial.

3. Sorber aspirando

Toma un sorbo pequeño, repártelo por toda la boca y entonces aspira aire entre los dientes, con los labios entreabiertos, como si sorbieras una sopa caliente. Hace ruido y queda raro: es el gesto que usan los catadores profesionales y sirve para nebulizar el aceite y llevar sus aromas a la nariz por dentro. Sin esa aspiración, la mitad de lo que hay en el vaso se queda sin percibir.

4. Tragar y esperar

El amargor aparece en la parte posterior de la lengua a los pocos segundos. El picor llega después, y llega en la garganta, no en la lengua: es una sensación táctil, casi de rasposo, que puede darte tos. Cuenta hasta diez antes de juzgar, porque los dos atributos tardan en aparecer y se van despacio.

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Amargor y picor son atributos positivos

Esta es la parte que más gente corrige después de una primera cata. En el vocabulario oficial del Consejo Oleícola Internacional, un aceite de oliva virgen tiene exactamente tres atributos positivos: frutado, amargo y picante. No son defectos tolerados, son las tres cosas que se puntúan a favor.

La razón es química. El amargor y el picor los producen los compuestos fenólicos del aceite, los mismos que actúan como antioxidantes naturales y retrasan que se ponga rancio. Un aceite que no amarga ni pica nada, o es de una variedad muy dulce, o ha perdido esos compuestos por el tiempo y por la luz. El artículo sobre polifenoles y variedades desarrolla esa relación.

Cuidado con una trampa habitual: la intensidad no es calidad. Un Picual pica más que una Arbequina y los dos pueden ser impecables. Elegir entre ellos es cuestión de gusto y de plato, como explica la comparativa entre las dos variedades.

Los defectos que sí lo son

El panel oficial no puntúa lo bueno: busca lo malo. Si detecta cualquier defecto con una mediana por encima de cero, el aceite deja de ser virgen extra por muy baja que sea su acidez. Estos son los cuatro que reconocerás sin entrenamiento.

Defecto A qué huele De dónde viene
Atrojado Aceituna fermentada, bodega cerrada Fruto amontonado varios días antes de molturar
Moho y humedad Sótano, tierra mojada, seta Aceituna con hongos por almacenamiento húmedo
Avinado o avinagrado Vino picado, vinagre Fermentación de la aceituna con oxígeno
Rancio Nuez vieja, pintura, frutos secos pasados Oxidación por tiempo, luz o calor

El rancio es el que te vas a encontrar en casa con diferencia, y casi siempre por almacenamiento: la botella al lado de los fuegos o en la encimera con sol. Se corrige con las reglas de conservación, no con la compra.

Los paneles reconocen bastantes defectos secundarios (metálico, cocido, salmuera, esparto, alpechín, gusano), pero para catar en casa con los cuatro anteriores vas servido.

Cata comparada en casa: cambia una sola variable

Catar un aceite solo enseña poco. Catar dos, uno al lado del otro, enseña casi todo, siempre que solo cambie una cosa entre ellos. La comparación más limpia es misma almazara, mismo formato, misma campaña, distinta variedad: así lo que notes es la variedad y no el productor.

Un ejemplo con dos referencias del catálogo que cumplen esa condición: Oleoestepa Arbequina de 250 ml y Oleoestepa Hojiblanca de 250 ml, las dos de la misma cooperativa sevillana, mismo envase y mismo precio: 4,32 € cada una. En la ficha, la primera está clasificada como intensidad suave y la segunda como intensidad media, así que la diferencia que buscas ya está anunciada.

Si quieres el contraste llevado al extremo, añade un tercer vaso con un Picual de intensidad intensa y cátalo en último lugar: si lo pruebas antes, su picor te tapará los otros dos durante un rato largo. Ese es el orden de toda cata comparada, del suave al intenso.

Apunta lo que notas

La ficha oficial puntúa cada atributo en una escala continua. En casa basta con tres columnas y una nota de 0 a 10 en cada una, hecha antes de mirar la etiqueta:

Atributo Qué anotas Nota
Frutado A qué huele y con qué intensidad 0 a 10
Amargo Cuánto amarga y cuánto dura 0 a 10
Picante Cuánto pica en la garganta 0 a 10
Defectos Cualquier olor de la tabla anterior Sí / No

Con dos o tres catas ya tendrás tu propio patrón, y es eso lo que sirve para comprar: saber si tu sitio está en el frutado dulce o en el picor de garganta. A partir de ahí, la etiqueta se lee mucho mejor, y el resto de señales de calidad están en la guía sobre cómo reconocer un aceite de oliva bueno.

Por dónde empezar esta semana

Compra dos botellas pequeñas de variedades distintas, a poder ser de la misma almazara, y cátalas la misma tarde con este método: templar, oler, sorber aspirando, esperar al picor. Apunta las tres notas antes de comentar nada con nadie, porque la opinión ajena contamina la propia.

Después repite con una tercera variedad. En cuanto tengas tres referencias catadas dejarás de elegir aceite por el precio o por el color de la botella, que es exactamente de lo que se trata.

Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura se cata el aceite de oliva?

A 28 °C, según el método de valoración organoléptica del Consejo Oleícola Internacional. En casa se consigue tapando el vaso y girándolo entre las manos durante cuatro o cinco minutos: el calor de la mano basta.

¿Por qué la copa de cata es azul?

Para que el catador no vea el color del aceite. El color depende de la variedad y del punto de maduración de la aceituna, no de la calidad, y verlo condiciona el juicio. En casa se resuelve catando con los ojos cerrados o en un vaso opaco.

¿Es malo que un aceite pique en la garganta?

Al contrario. El picante es uno de los tres atributos positivos del aceite de oliva virgen en el vocabulario del Consejo Oleícola Internacional, junto con el frutado y el amargo. Lo producen los compuestos fenólicos, que además retrasan la oxidación del aceite.

¿Qué defectos puedo reconocer sin ser catador?

Cuatro: atrojado (aceituna fermentada), moho y humedad (sótano, tierra mojada), avinado o avinagrado (vino picado) y rancio (nuez vieja, frutos secos pasados). El rancio es el más frecuente en casa y suele venir de guardar la botella con luz o calor.

¿En qué orden se catan varios aceites?

Del más suave al más intenso. Un aceite muy picante deja la boca condicionada durante bastantes minutos y tapa los siguientes. Entre muestra y muestra, un trozo de manzana y un poco de agua.

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Andrés Henrichsen

Andrés Henrichsen

Director de Relaciones con Productores. Cocinero de formación, seleccionador de aceites por vocación. Recorre las almazaras de España para encontrar los mejores AOVEs y acercarlos a tu mesa.

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